Finca típica de encinas y alcornoques en la Sierra de Huelva. La producción media de corcho es de 100 quintales. Destaca por su riqueza natural y su potencial para uso ganadero familiar.
La finca está vallada en su totalidad tanto en su perímetro como en parcelas interiores. Acceso por pista de tierra en perfectas condiciones, apta para turismos.
Dispone de dos pozos con abundante caudal (uno de ellos legalizado), una zona de huerta de más de 3.500 m² y tres balsas para almacenar agua de lluvia.
Incluye tres edificaciones usadas como almacén y para ganado, además de una antigua casa totalmente derruida, ideal para construir una vivienda nueva.
La propiedad no tiene servidumbre y, aunque no dispone de luz eléctrica, tiene la fibra óptica en la puerta y está a solo 12 minutos de la población más cercana. Es un espacio perfecto para quienes buscan tranquilidad y un entorno natural de gran belleza paisajística.